Zad/1-3
Órbita: 453km X 455km - 31º
En el ámbito de las comunicaciones, Zenit incorpora un sistema híbrido avanzado que combina enlaces intersatelitales de alta velocidad con enlaces directos satélite-tierra. Los enlaces intersatelitales permiten el intercambio directo de datos entre unidades de la constelación Mercury, formando una malla orbital distribuida. Los enlaces con estaciones terrestres, por su parte, están optimizados para baja latencia y alta capacidad de transmisión. Todo el sistema se apoya en mecanismos de enrutamiento autónomo capaces de seleccionar dinámicamente las rutas más eficientes en función de la congestión, la latencia o la presencia de fallos, lo que convierte a la red en una infraestructura autorregenerativa.
Cada satélite Zenit integra capacidades de procesamiento a bordo orientadas al concepto de edge computing orbital. Estas capacidades permiten el preprocesamiento de datos, la compresión y el filtrado del tráfico, así como la ejecución de funciones críticas sin depender de forma inmediata del segmento terrestre. Como resultado, se reduce la carga sobre el ecosistema de Super Servidores Conectados y se mejora de manera significativa la respuesta en tiempo real del sistema.
El control de actitud y órbita se apoya en un sistema AOCS avanzado que combina ruedas de reacción para el control fino, magnetopares y micropropulsión eléctrica para correcciones orbitales, junto con sensores estelares, giroscopios y sensores solares para una orientación precisa. Esta combinación garantiza la alineación estable de antenas y enlaces láser, así como el mantenimiento coherente de la geometría orbital de la constelación.
En cuanto al suministro energético, Zenit utiliza paneles solares desplegables de alta eficiencia combinados con baterías de estado sólido gestionadas de forma inteligente. El sistema de distribución de potencia prioriza las funciones críticas, asegurando la continuidad operativa incluso en escenarios de degradación energética parcial.
La resiliencia es un principio central en el diseño técnico del satélite. Zenit incorpora esquemas de redundancia fría y caliente en subsistemas clave, capacidad de reconfiguración lógica del hardware y mecanismos automáticos de aislamiento de módulos defectuosos. Desde el punto de vista operativo, estas características permiten que la constelación mantenga la continuidad del servicio sin necesidad de intervención inmediata desde tierra.
El software de a bordo proporciona un alto grado de autonomía operativa. Incluye funciones de autodiagnóstico permanente, actualización remota segura y ajustes dinámicos de configuración en función de las condiciones orbitales y de la demanda de la red. Esto reduce significativamente la carga operativa del centro de control y permite escalar la constelación sin un incremento proporcional de recursos humanos.
Operando dentro de la constelación Mercury, los satélites Zenit se despliegan en planos orbitales cuidadosamente coordinados y mantienen sincronización temporal y de red con el resto de las unidades. La arquitectura distribuida de la malla permite que la pérdida o degradación de un satélite sea absorbida de forma transparente, sin impacto significativo en la calidad del servicio.
Zenit actúa además como la capa orbital del ecosistema de Super Servidores Conectados. Redirige cargas de datos hacia los nodos SSC, mantiene enlaces persistentes para operaciones críticas y funciona como una extensión distribuida del sistema de procesamiento terrestre y orbital, integrando conectividad y computación en una única infraestructura coherente.
Finalmente, el ciclo de vida operativo del satélite está diseñado para una operación continua y sostenible en órbita LEO. Incluye capacidades de desorbitado controlado al final de la misión y un esquema de reemplazo progresivo mediante nuevos lanzamientos, lo que permite mantener la constelación permanentemente actualizada y alineada con los objetivos operativos del sistema Lázaro.